SANTIAGO, Chile, oct. 8 (UPI) -- Doce horas encerrada dentro de una pequeña jaula, a vista y paciencia de los transeúntes de la Plaza de Armas de Santiago, permaneció hoy una joven chilena.
Andrea Cabrini es el nombre de la integrante de la organización Anima Naturalis, quien aceptó protagonizar esta peculiar manifestación para protestar por los malos tratos que reciben los animales que forman parte de los circos.
"Estoy encerrada para experimentar lo que sienten los animales, para comprobar si la gente, viendo a alguien de su propia especie en estas condiciones puede tomar conciencia", declaró tras la reja de la jaula.
En tanto, el director de AnimaNaturalis en Chile, a Manuel López, expresó que "los circos merecen respeto por su tradición, pero deben entregar valores a los niños, como el respeto a la vida animal y centrarse en el arte y las habilidades que tenemos los humanos".
Latam/Reporte