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En pleno siglo XXI los ecuatorianos aún confían en los viejos conjuros

  |   dic. 31, 2012 at 5:53 PM
QUITO, Ecuador, dic. 31 (UPI) -- Alexandra Sambachi asegura que cada fin de año y comienzo de otros, su puesto es uno de los más concurridos en el mercado de Santa Clara, donde vende conjuros.

La gente llega para pedirle curas para el espanto, hierbas para baños purificadores y para atraer buenas energías. Estos últimos son de los más solicitados para hacerlos el 31 de diciembre y el 1° de enero. La clientela abunda. Por eso, la dueña Sambachi tiene su ayudante personal, Carmen Colcha ayuda, según lo que informó El Telégrafo.

En Quito, el uso de hierbas medicinales es una tradición. Las personas las compran para aliviar ciertos males de la sangre, del corazón, del estómago, pero conforme llega el fin de año, esas plantas adquieren un significado y propiedades distintas. Alexandra Sambachi dice que en esta época, lo que más compran sus clientes son baños de prosperidad.

Igualmente las velas de distintos colores y el champán esotérico. Un atado de hierbas cuesta un dólar, al igual que las esencias y los paquetes de velas naranja, verde, roja, amarilla, violeta, azul y rosada. Cada color atrae algo distinto: amor, dinero, éxito, claridad mental, prosperidad, etc. El paquete tiene ruda, chilca y también eucalipto.

LATAM: Reporte

(ega)

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