SAO PAULO, feb. 10 (UPI) -- Si la escuela de samba Barroca Zona Sul brilla en el sambódromo paulista esta noche, parte del crédito se deberá a diseñadora japonesa Junko Koshino.
La artista, nacida en Osaka, famosa por diseñar vestuario para óperas y uniformes para equipos deportivos y empresas, generalmente se siente más cómoda en altos círculos de la moda en París, Pekín o Nueva York. Pero llegó a Río para dar su apoyo a los humildes habitantes de Jabaquara, un pobre distrito de la clase trabajadora.
Tras un cálido recibimiento de los integrantes de la escuela y de la numerosa comunidad japonesa local, comenzó el trabajo y se unió al último ensayo antes de que Barroca ingrese al sambódromo. Creada en 1974 y conocida como Faculdade do Samba, la Barroca será la última de 12 escuelas que compiten en la división inferior del carnaval local.
"Elegí ayudar a Barroca porque fue la primera escuela de samba que introdujo un ala japonesa en Brasil", dijo Junko Koshino de acuerdo a la versión de Globo. "Es una manera de agradecer, de devolver", dado que Sao Paulo en los duros años de la posguerra abrió su puerta a decenas de miles de emigrantes japoneses, que abandonaron su patria.
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(ega)