Los secretos del Plan Birmania

Febrero 3, 2007 | 2:19 PM

BOGOTá, feb. 3 (UPI) -- Cómo el pacto firmado por varios congresistas con líderes de las autodefensas estuvo enmarcado por una alianza secreta entre el paramilitarismo y el narcotráfico

En enero de 2001, varios de los integrantes del Estado Mayor de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, se reunieron con el entonces máximo comandante de la organización, Carlos Castaño, y le plantearon una fórmula para darle un vuelco definitivo al conflicto colombiano que, por esos días, atravesaba por una nueva crisis y el congelamiento del proceso de paz que adelantaba el gobierno de Andrés Pastrana con la guerrilla de las Farc.

El proyecto consistía en concretar una alianza de fuerzas al margen de la ley patrocinada por el narcotráfico para concretar, a mediano plazo, la toma del poder político, inicialmente en el plano local y posteriormente a nivel nacional. La fórmula fue denominada "El Plan Birmania", para emular lo sucedido en ese país asiático, donde hoy impera una dictadura castrense y se le señala como uno de los ejes del denominado "triángulo de oro" de la producción de opio y fabricación de heroína.

Carlos Castaño se negó rotundamente a respaldar la iniciativa y sumó a su rechazo las objeciones que ya venía haciendo contra los entonces máximos líderes del Bloque Norte de las Autodefensas, Iván Roberto Duque, o "Ernesto Báez", y Carlos Mario Jiménez, o alias "Macaco", por sus nexos con la producción ilícita de droga. Además informó a sus más allegados de las intenciones de algunos de los jefes, a fin de buscar respaldo a su negativa a la siniestra alianza.

El Espectador contactó a una de las personas que conoció de boca del propio Carlos Castaño la propuesta del "Plan Birmania", quien reveló que después de la controversia suscitada entre el entonces máximo jefe de las autodefensas y sus compañeros del Estado Mayor, Castaño impartió a sus segundos la orden de rechazar la propuesta. No obstante, la idea siguió fraguándose a sus espaldas y, apenas cuatro meses después, sin reconocerlo públicamente, se convirtió en el detonante de su súbita renuncia a la comandancia.

En efecto, a través de una ambigua declaración pública, el miércoles 30 de mayo de 2001, Carlos Castaño Gil expresó: "Compañeros de causa, somos en las Auc, amigos y respetuosos de las instituciones del Estado. Este principio es inviolable. Respétenlo. Renuncio irrevocablemente a mi cargo otorgado por ustedes". Los analistas políticos atribuyeron la extraña dimisión a la federalización de las autodefensas, pero su postura obedecía a dos situaciones específicas que él no quiso aceptar.

Fuente: elespectador.com

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